domingo, 18 de agosto de 2019

DOMINGO DE PLAYA

Esta mañana me he levantado con ganas de disfrutar del domingo. Hacía mucho sol y me apetecía relajarme, notar el sol y la brisa en mi piel. Dejar la mente en blanco y, simplemente, disfrutar de la playa.

He ido pronto para encontrar un buen hueco. Los que vais a la playa en domingo sabéis de qué hablo. Misión cumplida. Todo ha ido bien…. Durante 10 minutos. Es decir, hasta el primer bocata de chorizo del día. Hay que ver qué cosa tan refrescante: 40 grados a la sombra, que sudan hasta las sombrillas, y ¿qué mejor para sofocar el calor? Pues un bocata caliente, que no a la plancha, con el pan hecho chicle y relleno de chorizo. Pamplonica, además.

Encima, cuando he visto al tío que se lo comía….a ver, yo no sé si hay unas playas para guapos y otras para feos, pero no sé cómo lo hago, siempre voy a parar a las de feos. Y gordos. Sí, ya sé que es difícil tener glamour en la playa, tampoco se trata de ir con las perlas (un beso a Carmen Lomana desde aquí), pero hay unos mínimos, ¿no?. Debería haberlos, me refiero. No digo de poner un RESERVADO EL DERECHO DE ADMISIÓN, aunque ahora que lo pienso, …¿por qué no? Los feos con los feos y los guapos con los guapos. Selección natural, creo que se llama.

El gordo del bocata no iba solo. Iba con su mujer y sus dos hijos: el Dylan y la Yanira,todos, de tamaño XXL. Pues nada, he decidido darme la vuelta para ahorrarme las vistas. Cuando estaba a punto de dormirme, me ha llovido un pelotazo. “Perdone, señora” y todo lo que queráis, pero el pelotazo ya me lo he llevado. Aunque en realidad, no sé qué me ha dolido más: si el pelotazo o lo de SEÑORA. Y por si eso fuera poco, al levantar la vista para ver de dónde me ha venido, me he encontrado unos pies a un palmo de mi cara. ¡A un  palmo! Vamos, que le podía haber quitado las durezas sin moverme del sitio. A ver, ¿no os han explicado nunca que no hay que invadir el espacio ajeno? ¿Verdad que cuando entráis al ascensor, no pegáis vuestro cuerpo al del vecino de turno? Eso sólo está permitido cuando tu vecino es Brad Pitt. A lo que iba, distancia de cortesía, creo que se llama. Pues se ve que no está recogida en el “protocolo de comportamiento playero”. Si es que existe uno, que hace tiempo que tengo dudas.  

Pero ahí no acaba todo. A mi derecha tenía una señora con un niño, el Jonathan (pronúnciese Yónatan), que al parecer, hoy ha venido a la playa con una misión clara: echarme arena encima. Las dos primeras veces no he dicho nada, porque claro “es un niño” , “hay que tener paciencia” y otras chorradas por el estilo. Pero la tercera vez no me he callado. Ojo a la respuesta de la señora. “Si no quieres que te echen arena, no vengas a la playa.” 

En ese momento, he decidido refrescarme. Estaba muy acalorada (en todos los sentidos, además) y el agua me parecía fría, por lo que me metía despacio, como hacen las abuelas. Que andaba como la Campos con tacones, vaya. Yo pasito a pasito, …hasta que ha venido el Jonathan corriendo a tirarse en bomba a mi lado. Me  ha mojado de arriba abajo. Qué mono, el Jonathan. “Pues nada, ahora que ya estoy refrescada, ya puedo volver a mi sitio”, me he dicho. 

Llego a mi sitio, no sin antes esquivar los mil y un obstáculos que me he encontrado por el camino y sin poder dar dos pasos en línea recta, DOS PASOS, que tampoco pido tanto …porque a ver, otra cosa, la gente ¿cómo pone las toallas? Sin lógica ninguna. Si vais 3, lo normal es que las pongáis en paralelo, una junto a la otra. Que quede una cosa ordenada, ¿no? Pues no. Uno horizontal, el otro vertical y el otro en diagonal.

Y esta gente, ¡luego vota! Claro, no saben lo que es derecha o izquierda, y así votan, también.

Pues no es por dar ideas, pero si se presenta un político que quiera privatizar las playas, en el sentido de clasificarlas, por lo menos un voto lo tenía. Y ojo, que no digo que los feos, gordos y choriceros no tengan derecho a ir a la playa. Sólo digo que se mezclen entre ellos. ¿Verdad que hay playas para nudistas? No es tan descabellado. Sólo se trata de ampliar el abanico.

Por no hablar del hilo musical que me ha acompañado toda la mañana: “Masaje, massage…”, “Coca-Cola, cerveza, beer”, “tatus, tatuajes”, “vestidito, pareo”, “masaje, massage”, y vuelta a empezar,  en bucle, nunca termina.

Y hoy, la verdad, podría haber sido aún peor, porque no hacía viento, así que me he ahorrado el más relajante de los fenómenosplayeros: el ataque de las sombrillas voladoras.

45’ es lo que he durado. Porque, claro, he pensado “a ver si de tan, tan relajada voy a entrar en trance y luego no voy a poder salir.”









martes, 5 de marzo de 2019

SOBRE L'EMPODERAMENT FEMENÍ

Empoderament per aquí, empoderament per allà, que si que bé que siguem dones empoderades i que contentes ens n’hem de sentir…..Doncs NO. Empoderament no, gràcies.

Segons sembla, cap dona feminista, que són les que s’han apropiat del terme gairebé en exclusiva, s’ha parat a pensar què significa l’ “empoderament femení”, a banda de ser una traducció directa de l’anglès sense passar per cap filtre. Però és normal, doncs estan massa ocupades defensant-se de micromasclismes imaginaris, cosificacions i de l’hetropatriarcat en general. 

És que es parla de l’empoderament masculí o de l’home empoderat? No, perquè un home no necessita  que un element extern li atribueixi un poder que s’atribueix ell sol, que té assumit com a propi i que, per tant, ningú no li qüestiona. Ells neixen poderosos. Un hombre és poderós per ser, mentre que la dona, segons el moviment feminista, no, així que ens hem de conformar amb ser empoderades, en el millor dels casos, i fer-ne bandera.

En el seu origen, el terme “empoderament” es va crear per a definir  "un procés de reducció de la vulnerabilitat i l’augment de les pròpies capacitats dels sectors minoritaris i marginats….”. Per començar, no som minoria: som el 51% de la població i això ja ens fa poderoses. El cas és que són (no dic som perquè jo no l’utilitzo) dones les que utilitzen aquest terme per a referir-se a elles i a d’altres dones. És a dir, dones suposadament feministes ens consideren, i es consideren elles mateixes, un grup minoritari, inferior, vulnerable i marginat. A les dones, segons el discurs feminista, el poder ens ha de venir donat per un agent extern, no depèn de nosaltres ni naixem amb ell. Doncs ho sento, però no.

Que la societat no ens atribueixi el poder social que mereixem no vol dir que no tinguem poder o que hàgim de demanar-lo. Només cal que ens adonem que som poderoses, Perquè ho som.

La vaga del 8-M n’ és una prova. El 8-M és el nostre dia. Celebrem que som dones.

Celebrem que som poderoses.


domingo, 3 de marzo de 2019

SOBRE EL EMPODERAMIENTO FEMENINO

Empoderamiento por aquí, empoderamiento por allá, que si qué bien que seamos mujeres empoderadas y lo contentas que debemos estar por ello…..Pues NO. Empoderamiento no, gracias.

Al parecer, ninguna mujer feminista, que son las que se han apropiado del concepto casi en exclusiva, se ha parado a pensar qué significa el “empoderamiento femenino”, aparte de ser una traducción directa del inglés sin pasar por ningún filtro. Pero es normal, porque están demasiado ocupadas defendiéndose de micromachismos imaginarios, cosificaciones y del heteropatriarcado en general. 

¿Acaso se habla del empoderamiento masculino, o del hombre empoderado? No, porque un hombre no necesita que un elemento externo le atribuya un poder que se atribuye él mismo, que tiene asumido como intrínseco y que, por lo tanto, nadie le cuestiona. Ellos nacen poderosos. En cambio nosotras, según el movimiento feminista, no, así que debemos conformarnos con ser empoderadas, en el mejor de los casos, y hacer bandera de ello.

En su origen, el término “empoderamiento” se creò para definir "un proceso de reducción de la vulnerabilidad y el incremento de las propias capacidades de los sectores minoritarios y marginados….”. Para empezar, no somos minoría, somos el 51% de la población y eso ya nos hace poderosas. El caso es que son (no digo somos porque yo no lo utilizo) las mujeres las que utilizan ese término para referirse a ellas mismas y a otras mujeres. Es decir, mujeres supuestamente feministas nos consideran, y se consideran a ellas mismas, un grupo minoritario, inferior, vulnerable y marginado. A las mujeres, según el discurso feminista, el poder nos debe venir dado por un elemento externo, no depende de nosotras ni nacemos con él. Pues lo siento, pero no.

Que la sociedad no nos atribuya el poder social que merecemos no significa que no tengamos poder o que tengamos que pedirlo. Solo tenemos que darnos cuenta de lo poderosas que somos. Porque lo somos.

La huelga del 8-M es una prueba de ello. El 8-M es nuestro día. Celebremos que somos mujeres.

Celebremos que somos poderosas.


martes, 27 de noviembre de 2018

SENSE PAUSA, PERÒ SOBRETOT, AMB PRESSA


Gent que corre d’aquí cap allà. Tothom té pressa: uns, perquè se’ls escapa l’autobús. D’altres, perquè fan tard a la feina. I la resta, la gran majoria, que corren sense saber per què.

S’ha de tenir pressa, que no està ben vist anar poc a poc per la vida. S’ha de ser hiperactiu, tenir stress, ansietat i d’altres invents postmoderns que ens robin la pau. El pitjor del cas és que, per molt que ens afanyem per no perdre el temps (se suposa que la intenció és esprémer-lo al màxim), hi ha una sensació generalitzada de  “no puc arribar a tot”. L’absurd total.   

Està molt bé aprofitar el temps. Però també perdre’l, quan convé. El temps en sí no és un valor, sinó com l’utilitzem. Heus ací el problema: no fem un ús racional del temps de què disposem. Si el día té 24 hores, en treballem 8 i en dormim 8 (la majoria diu que en dorm menys!), encara ens queden 8 hores lliures. Cada dia. Però vivim instal.lats en la cultura de la pressa i de la falta de temps. “Et volia trucar però no he tingut temps”. “Avui no he tingut temps de dinar.” “M’agradaria agafar-me vacances, però no tinc temps.”

El concepte NO TENIR TEMPS és un altre maleït invent per fer-nos sentir frustrats i, sobretot, culpables. Que d’això es tracta. I com que no tinc temps de res, aniré més de pressa per guanyar temps al temps. Em pregunto on va el temps que estalviem. A l’era del reciclatge, no som capaços de reutilitzar-lo de manera intel.ligent. Seguim corrent amunt i avall, per no arribar enlloc. Ara bé, no hem de parar. S’ha de produir, ser multitasking (perdó per l’anglicisme), fer diverses coses alhora, que no hi ha temps per perdre. Enviem missatges escrits mentre caminem pel carrer, inclús mentre mengem, parlem per telèfon mentre cuinem, etc. Volem abastar-ho tot. Sembla que ja se’ns hagi oblidat allò de “Qui molt abasta…”

I així ens va. Ho fem tot per sobre i amb presses, i clar, els resultats són els que són.

Jo tinc una teoria sobre per què ens hem deixat arrossegar per aquest corrent de fer mil coses alhora i cap d’elles a consciència. Tenim por al buit, al silenci, a la inactivitat. No hem de parar. Perquè si ho fem, si utilitzem el temps per a pensar i analitzar, per a reflexionar, descobrirem coses, que, potser, preferim seguir ignorant. Perquè, i si descobrim que anar tot el dia amb presses no ens fa més feliços? I si ens adonem que afanyar-nos no és sinònim d’aprofitar el temps? També podríem arribar a la conclusió que només fem  moltes coses, tot i saber que viure no consisteix a fer, sinó a sentir.

Però no cal preocupar-se, que per això hauríem de fer una pausa i parar. Encara m’agradaria aprofondir una mica més, però haurà de ser en un altre moment, que ara tinc pressa. 






martes, 13 de noviembre de 2018

NINGÚ NO PARLARÀ DE NOSALTRES FINS QUE ESTIGUEM MORTES



Aquest mes es commemora el Dia Internacional contra la Violència de gènere, també anomenada últimament Violència Masclista. El nom és el de menys, la qüestió és que no paren d’assassinar dones. Dia rere dia. I els assassins són sempre homes. Aquesta violència és sagnant i evident, però no és l’ única. Només és la punta de l’iceberg.

M’ aterreix veure com ens acostumem a sentir que un home ha matat una dona, un i altre cop. Ens estan matant i ningú no fa res. Bé, res no. El govern central ha pres mides i ha creat l ‘Observatori per a la Igualtat:  el problema és que, a banda d’observar, no fan res. Això també m’ agredeix.

L’arrel del problema és que les dones estem en una situació d’inferioritat manifesta, amb la que convivim amb normalitat i acceptació, per molt que intentin vendre’ns que hi ha més igualtat que mai amb aquesta mamarratxada de l’emancipació de la dona. És mentida.

Val a dir que rebutjo el feminisme mal entès, el que penalitza el compliment i la galanteria. Jo no em sento denigrada pel fet que un home m’obri la porta o em regali flors. Que ja ho estem confonent tot. Tampoc no em sento  ignorada com a dona quan parlen dels “ciutadans”, ni em sento especialment inclosa quan parlen de “ciutadans i ciutadanes”. Aquestes bestieses no ens igualen. Ni canviar el nom de l’ “Associació de pares” de tota la vida, pel d’ “Associació de pares i mares”. Els greuges quotidians són els que em preocupen, els que estem donant per bons com si res.  

M’ insulta que les dones guanyem la meitat que els homes amb el mateix càrrec, per exemple. També a l’esport professional. També aquest fet és sagnant, vergonyós i injustificat.

Em sento agreujada en saber que, d’entre les empreses de l’ IBEX-35, només 3 estan capitanejades per una dona. És a dir, els que ens titllen de manaires són els mateixos que no ens deixen manar.

Em mata posar la tv i veure un debat polític amb els principals líders polítics del país per a descobrir, oh sorpresa, que tots són homes. Per no parlar de les tertúlies polítiques, en què la proporció és d’una dona per cada sis homes, com a molt. Em fastigueja que, si volem veure dones protagonistes a la tv, les opcions siguin o bé veure-les anunciant productes per netejar el bany en el millor dels casos, o veure-les mortes, als informatius.  

Seguint a la tv, em posa malalta que els presentadors puguin ser lletjos, grassos, calbs, baixets, inclús grans, però elles han de ser joves, guapes, altes, primes però amb els pits grossos i, sobretot, han d’ exhibir els seus atributs físics, inclús per cap d’any, a zero graus. Però, és clar, és que han de fer d’objectes decoratius, bàsicament. No cal dir que que els que dirigeixen les cadenes de tv són homes, també.

I què dir de la conciliació laboral / familiar? Pel que sembla, ells no han de conciliar res, en tenen prou amb guanyar el doble que nosaltres. La conciliació, clar, és només per a les dones, que hem de treballar fora de casa, dins de casa, educar els nostres fills, netejar el bany, estar guapes i primes, no queixar-nos i seguir veient com ens maltracta aquesta societat.

Són homes els que maten dones, sí, perè ells només són el braç executor d’una societat malalta i injusta. Una societat formada per homes i dones, per cert, així que tots en som responsables. Em nego a culpar els homes de tot. I no crec que la millor defensa sigui un bon atac.  

Aquest és un problema de tots, i l’única manera de combatre’l, doncs, és fer-ho junts. És l’ única manera d’ intentar acabar amb totes aquestes injustícies objectives, perquè se suposa que la justícia és igual per a tots.

Però no per a totes.


















jueves, 8 de noviembre de 2018

LLAÇOS SENSE DESENLLAÇ


Hi havia una vegada un poble tossudament alçat, que volia marxar d’un estat repressor i feixista per fer camí a Ítaca i esdevenir una república independent. Aspiraven a aconseguir un estat propi i comptaven amb el suport i  l’escalf d’artistes diversos, cantants, actors i periodistes influents.

De camí a Ítaca, mentre feien efectiva la república i intentaven restituir les institucions, es van trobar amb diversos obstacles, però era un poble amb paciència, perseverança i perspectiva. Tot i  ser gent de pau, de tant en tant sel’s escapava un lema una mica menys misericordiós, com “ni oblit ni perdó”, en resposta a lemes del contrari en la mateixa línia, com “a por ellos”.

De vegades, perdien la paciència i s’enfadaven. Per mostrar la seva indignació sortien als balcons i picaven cassoles. Com més s’indignaven, més fort les picaven.

Se’ls perdonaven els canvis de to perquè estaven en mans d’uns polítics que semblava que no sabien gaire el que es feien. Era comprensible, doncs ells només obeïen el mandat popular dels ciutadans d’aquell territori. La força de la gent, en deien ells. Donaven ultimàtums que no complien, declaraven independències que suspenien 8 segons més tard i prenien decisions condicionats pel què es deia a les xarxes socials, entre d’altres despropòsits, que disfressaven de "jugades mestres".

Tot i així, els ciutadans que perseguien el somni d’ Ítaca no es donaven mai per vençuts i seguien votant aquells partits que els prometien l’impossible, tot i que canviaven de nom segons com bufava el vent, i això despistava una mica el personal. Una mica, però no prou per fer-los obrir els ulls i despertar.

De fet, els tenien entretinguts amb picabaralles entre ells i lemes categòrics com “Guanyarem”, “O som lliures, o no som”, “no defallirem” i “ara és l’hora”.  Van passar molts anys de camí a Ítaca. De fet, encara no hi han arribat. Segurament les retencions de l’ AP-7 hi tenen alguna cosa a veure, o potser la tercera via, que sembla que no acaba de funcionar.

El peatge que van haver de pagar alguns d’aquells polítics va ser alt: uns van acabar a la presó i d’altres, a l’exili. Els ciutadans, més enfadats que mai per l’empresonament injust dels seus líders, ja no picaven cassoles, sinó que mostraven amb fermesa un llaç groc en la seva indumentària per reclamar el seu alliberament.

A dia d’avui, els empresonats segueixen a la presó, els exiliats a l’exili i el poble segueix tossudament alçat en les seves aspiracions de camí a Ítaca.

I el cert és que no és que encara no hagin arribat perquè van poc a poc, no.

És que encara no s’han mogut del punt de partida.





domingo, 13 de mayo de 2018

YO ME OFENDO, TÚ TE OFENDES, ÉL SE OFENDE


En primer lugar, pido perdón a aquellos que puedan sentirse ofendidos por el contenido de este artículo; también a los que les ofenda que sea catalana; a los que se sientan ofendidos porque, aun siendo catalana, escribo en castellano. Y a los que les ofenda que, a pesar de ser mujer y ser rubia, piense por mí misma y exprese mi opinión libremente.

A los que les ofenden las faltas de ortografía intentaré no ofenderlos.

Y lo hago porque la última moda es ofenderse por todo. Por todo pero, sobre todo, por nada. Y no solo en la vida real, que también, sino y sobre todo, en ese escaparate infinito que son las redes sociales, ahí es donde se ofenden sin parar y por cualquier cosa: por ejemplo, que alguien publica una foto con una flor recién cortada, salta un ofendido en defensa de la naturaleza y contra el maltrato vegetal. Que una chica gorda publica una foto en bikini, salta alguien que no se siente representado y la acusa de hacer apología de la obesidad. O alguien que se ofende porque le parece de mal gusto que alguien con sobrepeso se exhiba sin complejos. Si, en cambio, en la foto sale una chica delgada, se ofenderán madres de adolescentes que la acusarán de anoréxica y de dar mal ejemplo. Pero ojo, que a veces es la misma chica a la que acusan de gorda y delgada a la vez. Rizando el rizo.

Y luego están los que han perdido el sentido del humor, si es que alguna vez lo tuvieron, y se ofenden por bromas y/o chistes.

Que hacen una broma sobre la familia real, ahí se ofenden  un montón de todo: monárquicos, taurinos, Albert Rivera, los juancarlistas, los felipistas, los letizistas…ah no, esos no, que no existen. Con Letizia os podéis seguir metiendo, que nadie la quiere.

Que alguien hace una broma sobre Dios, se ofenden los creyentes,  y Albert Rivera claro, que piden justicia e incluso cárcel para el bromista. Sin ir más lejos, el actor Willy Toledo tuvo que ir a declarar por haber blasfemado contra Dios y la Virgen María. Por cierto, ninguno de los dos se presentó al juicio. En su representación, enviaron al Espíritu Santo.

Y lo último de lo último es  que un humorista ha recibido 400 amenazas de muerte tras reírse de los gitanos en un monólogo manifiestamente cómico. Que tienen más ganas de ofenderse que de robar. Y eso tiene mérito, porque son expertos: a mí una vez un gitano me robó el corazón en solo cinco minutos.

También hay mujeres que se ofenden si les echan un piropo porque les parece machista, hombres que se ofenden si les dicen NO…la lista sería interminable, así que lo voy a dejar aquí, porque no os quiero aburrir. 

Con ofenderos tengo bastante.