miércoles, 3 de junio de 2020

TÚ MISMA

Sé tú mismo” es una frase que nos han inculcado desde niños, como uno de los principios que ha de regir nuestra existencia. Pero ojo, esa frase es una trampa, especialmente si eres mujer.

Si por ejemplo, estás segura de ti misma, te acusarán de engreída y/o de prepotente. Si tienes ambición profesional, dirán que eres una bruja ambiciosa o una zorra. Lo mismo que si tienes un carácter fuerte. En ese caso te llamarán bruja y amargada, sobre todo si no te has casado. Si eres una feminista convencida, algunos te llamarán feminazi, e, incluso, malfollada.

Si te gusta tomar la iniciativa con los hombres, dirán que eres una guarra, una facilona o una suelta. Si, por el contrario, eres de las que prefiere que sean ellos, dirán que eres una reprimida o una estrecha.

Si eres reivindicativa con las injusticias, te dirán que siempre te estás quejando “como todas las mujeres”. Si tienes capacidad de liderazgo, te acusarán de ser una mandona.  Es curioso que los que nos impiden mandar sean los mismos que nos acusan de mandonas.

Si estás orgullosa de tu cuerpo y te gusta lucirlo, dirán que eres una buscona. Si te  emocionas con facilidad, siempre habrá alguien que te acusará de inestable o histriónica. De loca, vaya. Si das una mala contestación o simplemente tienes un mal día, algunos te preguntarán si tienes la regla.  

Si llevas una falda muy corta o un escote pronunciado, te dirán que vas provocando. Pero ojo con llevarlos si tienes más de 40 años, porque entonces añadirán que estás desfasada y que ya no tienes edad.

Si eres optimista por naturaleza, dirán que eres una frívola o superficial. Si, por el contrario, eres más bien pesimista, volverán a llamarte amargada. Al parecer, es una palabra comodín, pero solo aplica a las mujeres.

En las entrevistas de trabajo, te preguntarán si tienes hijos y/o si quieres tenerlos. Si te  promocionan, algunos (y algunas) te mirarán con recelo y serán excepción los que pensarán que es por méritos profesionales.

Y si te violan entre cinco hombres cuando estás inconsciente porque has bebido demasiado, tendrás que aguantar que no los acusen de violación porque no has opuesto resistencia. Y que te pregunten qué ropa llevabas puesta. O por qué ibas sola por la calle a esas horas. Y cuántos novios has tenido en el último año.

Así que la próxima vez que tengas ganas de ser tú misma, mejor que no haya nadie cerca.









martes, 28 de abril de 2020

EL CUARENTEMA


Hace 4 días apenas sabía quiénes eran Alfonso Merlos, Alexia Rivas y Marta López. De él, me sonaba haberlo visto en 13 tv y que era facha. Una redundancia, según la RAE. De Alexia Rivas solo sabía que salía en Socialité y que es mona. Sin duda, a la que conocía más es a Marta López, aunque desde que es negra, a veces me cuesta un poco más reconocerla. Até cabos cuando supe que era amiga de Luis Rollán. Se ve que crecieron juntos en Senegal.

¿Me interesaba Merlos? Nada
¿Me interesaba Alexia Rivas? Nada
¿Me interesaba Marta López? Nada

Pero la suma de 3 NADA han resultado en un ALGO explosivo, irresistible y adictivo. Sin duda, el tema de la cuarentena. Si me lo permitís, el #cuarentema. La sangrante falta de tramas en tiempos de confinamiento ha hecho que endiosemos a dos fachas confesos y a una trepa sin complejos (no lo digo yo, sino sus actos) en un presunto triángulo amoroso (lo de “a tres bandas” es un eufemismo), que nos está regalando grandes momentos, como cuando Marta López dijo que sus padres no dejan de llorar. ¿Por qué lloran, Marta? ¿No será que ven imposible que vuelvas a encontrar un tío más facha que tú? Una vez era difícil, pero dos, sería un milagro. Aunque tampoco descarto que lloren por tu laísmo descontrolado, ¿sabes lo que te digo?

De Alexia no tengo mucho que decir, porque apenas sé nada de ella, aparte de que le gusta chupar cámara cuando va en ropa interior. Pero desde que he oído que va criticando a María Patiño, ya me cae bien. Aunque sí le recomendaría que vaya haciendo las maletas, que en breve nos desconfinamos. Iba a pedirle que nos dejara algo a las demás, pero luego he recordado su mal gusto con los hombres, así que tú sigue a lo tuyo, Alexia.

Y él, ¿qué decir de él? Dicen de él que, como buen facha, va mucho a misa, pero yo lo veo más de repicando. También que es muy creyente, aunque yo las veo más creyentes a ellas, que se lo tragan todo. Y, encima, se creen sus patrañas. Me pregunto qué le ven. Ni es tan guapo, ni parece tan inteligente, ni gracioso ni nada. Y si encima de lo otro tampoco, ya me diréis. Lo de “pequeño pero matón” se ve que no es el caso. Retaco sí que es, pero las mata a sustos. Y con todos esos anillos y esas pulseras de garrulo que lleva. Los anillos que lleva son los que le habrán devuelto, supongo. Que dicen que les va regalando anillos a todas a los quince días. Una joya, vaya.

Y, claro, se han desatado las hipótesis sobre el final de su historia con Marta López. Que si se les acabó el amor, que si en realidad nunca lo hubo, que si se cruzó otra mujer…¿Y qué mujer no se iba a cruzar cuando se entera de que su novio es un indeseable? Bueno…pues mi teoría es otra: ni Alexia ni Alexio….Alfonso Merlos ha dejado a Marta López porque ha descubierto que es negra. 

Veréis cuando se entere que el apellido de su mejor amigo, Javier Negre, significa NEGRO y, encima, en catalán….





martes, 5 de marzo de 2019

SOBRE L'EMPODERAMENT FEMENÍ

Empoderament per aquí, empoderament per allà, que si que bé que siguem dones empoderades i que contentes ens n’hem de sentir…..Doncs NO. Empoderament no, gràcies.

Segons sembla, cap dona feminista, que són les que s’han apropiat del terme gairebé en exclusiva, s’ha parat a pensar què significa l’ “empoderament femení”, a banda de ser una traducció directa de l’anglès sense passar per cap filtre.   

És que es parla de l’empoderament masculí o de l’home empoderat? No, perquè un home no necessita  que un element extern li atribueixi un poder que s’atribueix ell sol, que té assumit com a propi i que, per tant, ningú no li qüestiona. Ells neixen poderosos. Un hombre és poderós per ser, mentre que la dona, segons el moviment feminista, no, així que ens hem de conformar amb ser empoderades, en el millor dels casos, i fer-ne bandera.

En el seu origen, el terme “empoderament” es va crear per a definir  "un procés de reducció de la vulnerabilitat i l’augment de les pròpies capacitats dels sectors minoritaris i marginats….”. Per començar, no som minoria: som el 51% de la població i això ja ens fa poderoses. El cas és que són (no dic som perquè jo no l’utilitzo) dones les que utilitzen aquest terme per a referir-se a elles i a d’altres dones. És a dir, dones suposadament feministes ens consideren, i es consideren elles mateixes, un grup minoritari, inferior, vulnerable i marginat. A les dones, segons el discurs feminista, el poder ens ha de venir donat per un agent extern, no depèn de nosaltres ni naixem amb ell. Doncs ho sento, però no.

Que la societat no ens atribueixi el poder social que mereixem no vol dir que no tinguem poder o que hàgim de demanar-lo. Només cal que ens adonem que som poderoses, Perquè ho som.

La vaga del 8-M n’ és una prova. El 8-M és el nostre dia. Celebrem que som dones.

Celebrem que som poderoses.


domingo, 3 de marzo de 2019

EMPODERAMIENTO NO, GRACIAS

Empoderamiento por aquí, empoderamiento por allá, que si qué bien que seamos mujeres empoderadas y lo contentas que debemos estar por ello…..Pues NO. Empoderamiento no, gracias.

Al parecer, ninguna mujer feminista, que son las que se han apropiado del concepto casi en exclusiva, se ha parado a pensar qué significa el “empoderamiento femenino”, aparte de ser una traducción directa del inglés sin pasar por ningún filtro.   

¿Acaso se habla del empoderamiento masculino, o del hombre empoderado? No, porque un hombre no necesita que un elemento externo le atribuya un poder que se atribuye él mismo, que tiene asumido como inherente y que, por lo tanto, nadie le cuestiona. Ellos nacen poderosos, y se lo creen. En cambio nosotras, según el movimiento feminista, no, así que debemos conformarnos con ser empoderadas, en el mejor de los casos, y hacer bandera de ello.

En su origen, el término “empoderamiento” se creò para definir "un proceso de reducción de la vulnerabilidad y el incremento de las propias capacidades de los sectores minoritarios y marginados….”. Para empezar, no somos minoría, somos el 51% de la población y eso ya nos hace, como mínimo, igual de poderosas que ellos. El caso es que son (no digo somos porque yo no lo utilizo) las mujeres las que utilizan ese término para referirse a ellas mismas y a otras mujeres. Es decir, mujeres supuestamente feministas nos consideran, y se consideran a ellas mismas, un grupo minoritario, inferior, vulnerable y marginado. A las mujeres, según el discurso feminista, el poder nos debe venir dado por un elemento externo, no depende de nosotras ni nacemos con él. Pues lo siento, pero no.

Que la sociedad machista en la que vivimos no nos atribuya el lugar que nos corresponde no significa que no tengamos poder como mujeres o que tengamos que pedirlo. Sólo tenemos que darnos cuenta de lo poderosas que somos. Porque lo somos. Y creérnoslo, como hacen ellos.

La huelga del 8-M es una prueba de ello. El 8-M es nuestro día. Celebremos que somos mujeres.

Celebremos que somos poderosas.


martes, 27 de noviembre de 2018

SENSE PAUSA, PERÒ SOBRETOT, AMB PRESSA


Gent que corre d’aquí cap allà. Tothom té pressa: uns, perquè se’ls escapa l’autobús. D’altres, perquè fan tard a la feina. I la resta, la gran majoria, que corren sense saber per què.

S’ha de tenir pressa, que no està ben vist anar poc a poc per la vida. S’ha de ser hiperactiu, tenir stress, ansietat i d’altres invents postmoderns que ens robin la pau. El pitjor del cas és que, per molt que ens afanyem per no perdre el temps (se suposa que la intenció és esprémer-lo al màxim), hi ha una sensació generalitzada de  “No puc arribar a tot”. L’absurd total.   

Està molt bé aprofitar el temps. Però també perdre’l, quan convé. El temps en sí no és un valor, sinó com l’utilitzem. Heus ací el problema: no fem un ús racional del temps de què disposem. Si el día té 24 hores, en treballem 8 i en dormim 8 (la majoria diu que en dorm menys!), encara ens queden 8 hores lliures. Cada dia. Però vivim instal.lats en la cultura de la pressa i de la falta de temps. “Et volia trucar però no he tingut temps”. “Avui no he tingut temps de dinar.” “M’agradaria agafar-me vacances, però no tinc temps.”

El concepte NO TENIR TEMPS és un altre maleït invent per fer-nos sentir frustrats i, sobretot, culpables. Que d’això es tracta. I com que no tinc temps de res, aniré més de pressa per guanyar temps al temps. Em pregunto on va el temps que estalviem. A l’era del reciclatge, no som capaços de reutilitzar-lo de manera intel.ligent. Seguim corrent amunt i avall, per no arribar enlloc. Ara bé, no hem de parar. S’ha de produir, ser multitasking (perdó per l’anglicisme), fer diverses coses alhora, que no hi ha temps per perdre. Enviem missatges escrits mentre caminem pel carrer, inclús mentre mengem, parlem per telèfon mentre cuinem, etc. Volem abastar-ho tot. Sembla que ja se’ns hagi oblidat allò de “Qui molt abasta…”

I així ens va. Ho fem tot per sobre i amb presses, i clar, els resultats són els que són.

Jo tinc una teoria sobre per què ens hem deixat arrossegar per aquest corrent de fer mil coses alhora i cap d’elles a consciència. Tenim por al buit, al silenci, a la inactivitat. No hem de parar. Perquè si ho fem, si utilitzem el temps per a pensar i analitzar, per a reflexionar, descobrirem coses, que, potser, preferim seguir ignorant. Perquè, i si descobrim que anar tot el dia amb presses no ens fa més feliços? I si ens adonem que afanyar-nos no és sinònim d’aprofitar el temps? També podríem arribar a la conclusió que només fem  moltes coses, tot i saber que viure no consisteix a fer, sinó a sentir.

Però no cal preocupar-se, que per això hauríem de fer una pausa i parar. Encara m’agradaria aprofondir una mica més, però haurà de ser en un altre moment, que ara tinc pressa. 






martes, 13 de noviembre de 2018

NINGÚ NO PARLARÀ DE NOSALTRES FINS QUE ESTIGUEM MORTES



Aquest mes es commemora el Dia Internacional contra la Violència de gènere, també anomenada últimament Violència Masclista. El nom és el de menys, la qüestió és que no paren d’assassinar dones. Dia rere dia. I els assassins són sempre homes. Aquesta violència és sagnant i evident, però no és l’ única. Només és la punta de l’iceberg.

M’ aterreix veure com ens acostumem a sentir que un home ha matat una dona, un i altre cop. Ens estan matant i ningú no fa res. Bé, res no. El govern central ha pres mides i ha creat l ‘Observatori per a la Igualtat:  el problema és que, a banda d’observar, no fan res. Això també m’ agredeix.

L’arrel del problema és que les dones estem en una situació d’inferioritat manifesta, amb la que convivim amb normalitat i acceptació, per molt que intentin vendre’ns que hi ha més igualtat que mai amb aquesta mamarratxada de l’emancipació de la dona. És mentida.

Val a dir que rebutjo el feminisme mal entès, el que penalitza el compliment i la galanteria. Jo no em sento denigrada pel fet que un home m’obri la porta o em regali flors. Que ja ho estem confonent tot. Tampoc no em sento  ignorada com a dona quan parlen dels “ciutadans”, ni em sento especialment inclosa quan parlen de “ciutadans i ciutadanes”. Aquestes bestieses no ens igualen. Ni canviar el nom de l’ “Associació de pares” de tota la vida, pel d’ “Associació de pares i mares”. Els greuges quotidians són els que em preocupen, els que estem donant per bons com si res.  

M’ insulta que les dones guanyem la meitat que els homes amb el mateix càrrec, per exemple. També a l’esport professional. També aquest fet és sagnant, vergonyós i injustificat.

Em sento agreujada en saber que, d’entre les empreses de l’ IBEX-35, només 3 estan capitanejades per una dona. És a dir, els que ens titllen de manaires són els mateixos que no ens deixen manar.

Em mata posar la tv i veure un debat polític amb els principals líders polítics del país per a descobrir, oh sorpresa, que tots són homes. Per no parlar de les tertúlies polítiques, en què la proporció és d’una dona per cada sis homes, com a molt. Em fastigueja que, si volem veure dones protagonistes a la tv, les opcions siguin o bé veure-les anunciant productes per netejar el bany en el millor dels casos, o veure-les mortes, als informatius.  

Seguint a la tv, em posa malalta que els presentadors puguin ser lletjos, grassos, calbs, baixets, inclús grans, però elles han de ser joves, guapes, altes, primes però amb els pits grossos i, sobretot, han d’ exhibir els seus atributs físics, inclús per cap d’any, a zero graus. Però, és clar, és que han de fer d’objectes decoratius, bàsicament. No cal dir que que els que dirigeixen les cadenes de tv són homes, també.

I què dir de la conciliació laboral / familiar? Pel que sembla, ells no han de conciliar res, en tenen prou amb guanyar el doble que nosaltres. La conciliació, clar, és només per a les dones, que hem de treballar fora de casa, dins de casa, educar els nostres fills, netejar el bany, estar guapes i primes, no queixar-nos i seguir veient com ens maltracta aquesta societat.

Són homes els que maten dones, sí, perè ells només són el braç executor d’una societat malalta i injusta. Una societat formada per homes i dones, per cert, així que tots en som responsables. Em nego a culpar els homes de tot. I no crec que la millor defensa sigui un bon atac.  

Aquest és un problema de tots, i l’única manera de combatre’l, doncs, és fer-ho junts. És l’ única manera d’ intentar acabar amb totes aquestes injustícies objectives, perquè se suposa que la justícia és igual per a tots.

Però no per a totes.


















jueves, 8 de noviembre de 2018

LLAÇOS SENSE DESENLLAÇ


Hi havia una vegada un poble tossudament alçat, que volia marxar d’un estat repressor i feixista per fer camí a Ítaca i esdevenir una república independent. Aspiraven a aconseguir un estat propi i comptaven amb el suport i  l’escalf d’artistes diversos, cantants, actors i periodistes influents.

De camí a Ítaca, mentre feien efectiva la república i intentaven restituir les institucions, es van trobar amb diversos obstacles, però era un poble amb paciència, perseverança i perspectiva. Tot i  ser gent de pau, de tant en tant sel’s escapava un lema una mica menys misericordiós, com “ni oblit ni perdó”, en resposta a lemes del contrari en la mateixa línia, com “a por ellos”.

De vegades, perdien la paciència i s’enfadaven. Per mostrar la seva indignació sortien als balcons i picaven cassoles. Com més s’indignaven, més fort les picaven.

Se’ls perdonaven els canvis de to perquè estaven en mans d’uns polítics que semblava que no sabien gaire el que es feien. Era comprensible, doncs ells només obeïen el mandat popular dels ciutadans d’aquell territori. La força de la gent, en deien ells. Donaven ultimàtums que no complien, declaraven independències que suspenien 8 segons més tard i prenien decisions condicionats pel què es deia a les xarxes socials, entre d’altres despropòsits, que disfressaven de "jugades mestres".

Tot i així, els ciutadans que perseguien el somni d’ Ítaca no es donaven mai per vençuts i seguien votant aquells partits que els prometien l’impossible, tot i que canviaven de nom segons com bufava el vent, i això despistava una mica el personal. Una mica, però no prou per fer-los obrir els ulls i despertar.

De fet, els tenien entretinguts amb picabaralles entre ells i lemes categòrics com “Guanyarem”, “O som lliures, o no som”, “no defallirem” i “ara és l’hora”.  Van passar molts anys de camí a Ítaca. De fet, encara no hi han arribat. Segurament les retencions de l’ AP-7 hi tenen alguna cosa a veure, o potser la tercera via, que sembla que no acaba de funcionar.

El peatge que van haver de pagar alguns d’aquells polítics va ser alt: uns van acabar a la presó i d’altres, a l’exili. Els ciutadans, més enfadats que mai per l’empresonament injust dels seus líders, ja no picaven cassoles, sinó que mostraven amb fermesa un llaç groc en la seva indumentària per reclamar el seu alliberament.

A dia d’avui, els empresonats segueixen a la presó, els exiliats a l’exili i el poble segueix tossudament alçat en les seves aspiracions de camí a Ítaca.

I el cert és que no és que encara no hagin arribat perquè van poc a poc, no.

És que encara no s’han mogut de la casella de sortida.